Canasta básica en El Salvador alcanza máximo de 2026 y obliga a 7 de cada 10 hogares a recortar gastos

El costo de los alimentos continúa presionando la economía familiar en El Salvador. En septiembre de 2026, la canasta básica alimentaria urbana llegó a 269.15 dólares, su nivel más alto del año, mientras que el encarecimiento acumulado desde enero superó los 18 dólares, de acuerdo con cifras de la Oficina Nacional de Estadística y Censos (ONEC).

El aumento ocurre pese al crecimiento económico registrado por el país y ha reavivado las preocupaciones sobre la capacidad de compra de los hogares.

Canasta básica urbana sube más de 18 dólares en nueve meses

La canasta básica alimentaria urbana pasó de 250.82 dólares en enero a 269.15 dólares en septiembre, un incremento acumulado de 18.33 dólares, según los datos citados por Diario El Mundo.

En comparación con agosto, cuando el costo se ubicó en 264.73 dólares, el aumento mensual fue de 4.42 dólares.

Por su parte, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó 135.60 puntos en septiembre. Este indicador representa un incremento de 35.6% respecto al año base de la medición, establecido en 2009.

La canasta rural también se encarece

El aumento de los alimentos no se limita a las zonas urbanas. En septiembre, la canasta básica rural alcanzó 191.03 dólares, frente a los 189.63 dólares registrados en agosto, lo que representa un incremento mensual de 1.40 dólares.

Desde enero, cuando costaba 183.26 dólares, el aumento acumulado llegó a 7.77 dólares.

Aunque ambas canastas registran incrementos, sus costos no son directamente comparables: la rural considera menos grupos de alimentos y raciones más pequeñas que la urbana.

Entre los factores señalados en la información se encuentran las presiones inflacionarias relacionadas con el conflicto en Medio Oriente y los efectos del fenómeno de El Niño sobre la producción agrícola.

Verduras, huevos y frutas registran los mayores aumentos

Los datos de la canasta urbana muestran que algunos productos básicos han experimentado incrementos más pronunciados durante 2026.

Las verduras encabezaron las alzas porcentuales, con un aumento de 20.55% entre enero y septiembre. Los huevos subieron 10.48%, mientras que las frutas registraron un incremento de 9.78%.

Otros productos también se encarecieron durante el periodo:

  • Leche fluida: aumento de 8.96%.
  • Pan francés: 7.83%.
  • Carnes: 6.12%.
  • Grasas: 4.53%.
  • Tortillas: 3.59%.
  • Azúcar: 2.14%.
  • Frijoles: 2.06%.

El arroz fue la excepción dentro de los productos mencionados, con una disminución de 0.12%.

Estas variaciones reflejan la presión que enfrentan los hogares para cubrir sus necesidades alimentarias, especialmente cuando los aumentos se concentran en productos de consumo cotidiano.

Siete de cada diez salvadoreños han reducido sus gastos

El encarecimiento de los alimentos también se refleja en las decisiones económicas de las familias. Una encuesta difundida por El Diario de Hoy indicó que 71.2% de la población salvadoreña ha tenido que reducir sus gastos ante el aumento de los precios.

El economista Rafael Lemus advirtió que el incremento de los alimentos durante el actual gobierno ha afectado el presupuesto familiar.

“Se ha acumulado un aumento de hasta un 32% en el precio de los alimentos”, señaló durante una entrevista con la radio YSKL, retomada por el medio salvadoreño.

Lemus también cuestionó que el crecimiento económico se traduzca automáticamente en mejores condiciones para los hogares, pues los avances de la actividad productiva no necesariamente implican una mejora equivalente en el poder adquisitivo.

El economista destacó, además, las dificultades que enfrentan quienes perciben ingresos en el sector informal para cubrir el costo de los productos básicos.

Crecimiento económico no garantiza mayor poder adquisitivo

Según los datos del Banco Central de Reserva citados en la publicación, El Salvador registró un crecimiento económico de 5.1% durante el segundo trimestre de 2026.

Sin embargo, el aumento de la canasta básica y la proporción de personas que reportan recortes en sus gastos muestran que el desempeño económico general no necesariamente se refleja de la misma manera en todos los hogares.

La evolución de los precios de los alimentos será un factor importante para evaluar la capacidad de compra de las familias en los próximos meses, en un contexto donde el costo de productos esenciales continúa presionando los presupuestos domésticos.