Medellín construye megacárcel inspirada en medidas de seguridad de Bukele

La prisión tendrá capacidad para mil 339 personas y requiere una inversión superior a 675 mil millones de pesos colombianos. Las autoridades prevén concluir las obras en mayo de 2027 e iniciar operaciones a finales de julio.

Medellín, Colombia, avanza en la construcción de una nueva prisión de alta seguridad que busca reducir la sobreocupación en las estaciones de policía y mejorar las condiciones de detención. El proyecto, impulsado por el alcalde Federico Gutiérrez, incorpora medidas de vigilancia relacionadas con el modelo penitenciario del presidente de El Salvador, Nayib Bukele.

La Cárcel Metropolitana para Sindicados se construye en el corregimiento de San Cristóbal y contempla una inversión superior a los 675 mil millones de pesos colombianos, equivalentes a aproximadamente 210 millones de dólares.

De acuerdo con la administración municipal, la obra registra un avance del 47 por ciento. El calendario establece mayo de 2027 como fecha prevista para concluir la construcción, mientras que la recepción de los primeros internos comenzaría a finales de julio del mismo año, una vez realizadas las pruebas tecnológicas correspondientes.

¿Cómo será la megacárcel de Medellín?

El complejo penitenciario tendrá capacidad para mil 339 personas privadas de la libertad y estará distribuido en seis pabellones. Cinco de ellos podrán albergar a 240 internos cada uno, mientras que el sexto tendrá espacio para 139 personas e incluirá una Unidad de Tratamiento Especial y adecuaciones para personas con discapacidad.

Las celdas estarán diseñadas para alojar hasta cuatro personas. Además, las instalaciones contarán con espacios para atención médica, educación, formación y talleres de trabajo, con el propósito de incorporar actividades de resocialización.

Entre las principales medidas de seguridad anunciadas se encuentra la ausencia de tomas de corriente eléctrica en las celdas y la instalación de inhibidores de señal para teléfonos celulares. Estas disposiciones buscan limitar las comunicaciones ilícitas desde el interior del centro penitenciario, incluidas aquellas relacionadas con la extorsión.

¿Cuándo abrirá la prisión y quiénes serán trasladados?

La construcción tiene como fecha estimada de conclusión mayo de 2027. Posteriormente, las autoridades realizarán pruebas y ajustes tecnológicos antes de recibir a los primeros internos, lo que está previsto para finales de julio de ese año.

El alcalde Federico Gutiérrez ha señalado que entre las primeras personas trasladadas podrían encontrarse detenidos que actualmente permanecen en estaciones de policía, donde la estancia prolongada de personas privadas de la libertad representa un desafío para la capacidad de custodia.

La cárcel está destinada a personas sindicadas, es decir, quienes enfrentan un proceso penal sin que necesariamente exista una sentencia condenatoria en su contra.

¿Cuánto costará la megacárcel?

El proyecto requiere una inversión superior a los 675 mil millones de pesos colombianos y se desarrolla mediante un esquema de asociación público-privada (APP), que contempla la participación de actores privados en la construcción y operación de infraestructura pública.

La concesión tendrá una duración de 15 años: tres correspondientes a la etapa de construcción y 12 destinados a la operación. Según la información difundida sobre el proyecto, será la primera prisión de Colombia desarrollada bajo este modelo.

¿Qué relación tiene con el modelo penitenciario de Bukele?

La nueva prisión de Medellín ha sido vinculada con algunas medidas de seguridad implementadas en El Salvador durante el gobierno de Nayib Bukele, caracterizadas por controles estrictos y restricciones a las comunicaciones de las personas recluidas.

Sin embargo, el proyecto colombiano tiene objetivos específicos. Su denominación oficial, Cárcel Metropolitana para Sindicados, establece que estará destinada a personas detenidas mientras avanzan sus respectivos procesos judiciales, por lo que no debe confundirse con un centro destinado exclusivamente a personas condenadas.

Además de reforzar la vigilancia, el complejo contempla servicios médicos, educación y actividades laborales. Su funcionamiento permitirá evaluar si la infraestructura contribuye a reducir la sobreocupación en las estaciones policiales y mejora las condiciones de detención en Medellín.

Por ahora, la apertura continúa proyectada para 2027 y dependerá de la conclusión de las obras y de las pruebas necesarias para poner en funcionamiento los sistemas de seguridad.