Perú atraviesa una crisis energética sin precedentes tras la rotura de un ducto que transporta gas natural desde el yacimiento de Camisea, el más importante del país. La emergencia ha llevado al gobierno a suspender temporalmente las exportaciones de gas natural, mientras se asegura el abastecimiento interno para consumo residencial, comercial y de servicios esenciales, anunció el ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro.
El incidente ocurrió el domingo en el distrito de Megantoni, en la región del Cusco, a pocos kilómetros de la planta de extracción operada por Pluspetrol. Según el ministro, la rotura del ducto es la causa de la que él calificó como la crisis energética más grave de los últimos 20 años, afectando tanto la generación eléctrica como el suministro de gas licuado de petróleo (GLP), que abastece el 70% del mercado local.
Medidas inmediatas del gobierno
Para contener el impacto, el Ministerio de Energía y Minas declaró en emergencia la red nacional de ductos por 14 días, priorizando el suministro de gas a hogares, comercios y servicios esenciales. Esta medida busca garantizar que las plantas generadoras de electricidad, muchas de las cuales dependen del gas natural, puedan mantener su operación sin interrupciones. Alfaro destacó que se trata de una situación crítica que afecta no solo a la generación eléctrica sino a la estabilidad económica y social del país.
La exportación peruana de gas natural se realiza principalmente desde la planta Melchorita, ubicada en la costa central y operada por el consorcio Perú LNG (Hunt Oil). El último embarque hacia el exterior, con destino a Corea del Sur, se registró el 24 de febrero, apenas unos días antes del accidente. Con la suspensión de exportaciones, el país busca priorizar el consumo interno, asegurando que el racionamiento se mantenga dentro de niveles controlados mientras se realizan las reparaciones.
Impacto económico y social
El gas natural es la principal fuente de generación eléctrica en Perú y la base para el abastecimiento de GLP, utilizado por millones de hogares y negocios. Expertos señalan que una prolongación de la crisis podría afectar la producción industrial, el comercio y los servicios esenciales, incrementando el costo de la energía y generando presión sobre los precios de los combustibles domésticos.
Además, la escasez de gas podría afectar a sectores estratégicos como manufactura, alimentos y transporte, que dependen del suministro estable de energía y combustibles para operar de manera eficiente. El gobierno evalúa medidas complementarias para asegurar que los ciudadanos más vulnerables tengan acceso a energía y gas durante este periodo de emergencia.
Contexto histórico del gas natural en Perú
Perú ha dependido de Camisea como su principal fuente de gas natural desde su descubrimiento en la década de 1980 y su explotación comercial a partir de 2004. El yacimiento ha sido clave para la generación eléctrica y el suministro de GLP a nivel nacional, así como para la exportación hacia mercados internacionales a través de Perú LNG.
Históricamente, interrupciones en la producción o transporte de gas han tenido un impacto significativo en la economía local. La rotura actual es considerada la más grave en los últimos 20 años, dado que combina afectaciones al consumo doméstico con la paralización de exportaciones, un escenario que no se había registrado con esta magnitud en décadas.
Próximos pasos
La reparación del ducto es la prioridad inmediata del gobierno y de la empresa TGP. Se espera que los trabajos se completen en el periodo de emergencia de 14 días, aunque autoridades advierten que podría haber retrasos dependiendo de las condiciones técnicas y climáticas en la región de Megantoni.
Mientras tanto, se han implementado planes de contingencia para garantizar que el gas llegue a plantas generadoras, hospitales y sectores esenciales, evitando apagones y escasez crítica de energía. Las autoridades también evalúan alternativas temporales para mantener la producción eléctrica y abastecer la demanda de GLP, incluyendo el uso de inventarios estratégicos y suministro complementario de otras fuentes energéticas.
Ángelo Alfaro enfatizó que, aunque la situación es grave, el gobierno trabaja para minimizar el impacto en la población y asegurar que las exportaciones puedan reanudarse tan pronto como sea seguro. Este evento subraya la vulnerabilidad de la infraestructura energética peruana y la necesidad de fortalecer la resiliencia de la red nacional de ductos para evitar futuras crisis.

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