América Latina se divide ante la crisis energética en Cuba

¿Qué países de América Latina ayudan a Cuba?

La nueva crisis energética que enfrenta Cuba ha puesto a prueba la postura política y diplomática de América Latina. Tras la interrupción del suministro petrolero proveniente de Venezuela y el endurecimiento de las restricciones impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump, la isla atraviesa uno de sus momentos más delicados en materia de combustible y servicios básicos.

La falta de hidrocarburos ha impactado directamente en el transporte público, la recolección de basura y el funcionamiento de hospitales e industrias. En este contexto, las reacciones en la región han sido diversas: desde ayuda humanitaria concreta hasta declaraciones políticas sin respaldo material.

Países que han brindado apoyo

México ha encabezado el respaldo logístico y humanitario. El gobierno de Claudia Sheinbaum confirmó el envío de toneladas de alimentos y suministros esenciales, aunque suspendió el despacho de petróleo. La administración mexicana reiteró que mantendrá asistencia en productos básicos.

En Chile, el presidente Gabriel Boric anunció apoyo económico directo, generando debate interno sobre la pertinencia de respaldar financieramente a La Habana en el actual escenario internacional.

Por su parte, Brasil, bajo el liderazgo de Luiz Inácio Lula da Silva, ha manifestado respaldo político, aunque sin confirmar ayuda material inmediata.

Respaldo simbólico y silencio estratégico

En Venezuela, el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez reiteró su solidaridad con la isla, aunque la caída de Nicolás Maduro modificó el esquema de cooperación petrolera que sostenía a Cuba.

Otros países han optado por una postura más distante. El Salvador, gobernado por Nayib Bukele, no ha anunciado apoyos. Lo mismo ocurre con Panamá, Costa Rica y Guatemala, que incluso puso fin a acuerdos médicos con la isla.

En Sudamérica, Colombia y Uruguay mantienen una posición prudente, mientras que Argentina, bajo el gobierno de Javier Milei, ha adoptado una postura crítica hacia el régimen cubano.

Una región fragmentada

La crisis cubana vuelve a evidenciar la división ideológica en América Latina. Mientras algunos gobiernos defienden la cooperación y la ayuda humanitaria como principio regional, otros priorizan su alineación con Washington o evitan involucrarse en un conflicto con implicaciones geopolíticas complejas.

En medio del debate diplomático, la población cubana enfrenta apagones, escasez de combustible y dificultades en servicios esenciales, en una coyuntura que podría redefinir las alianzas regionales en el corto plazo.