PNP mantiene mando tras fallo judicial

¿Qué decidió el Poder Judicial?

El Poder Judicial (PJ) confirmó que la destitución de Jorge Angulo como comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP) resultó nula, al considerar que la resolución suprema que ordenó su cese careció de sustento legal. No obstante, el fallo también estableció que no corresponde su reincorporación en el cargo.

Con esta decisión, el tribunal ratificó que Óscar Arriola continuará como comandante general de la PNP, ya que el proceso judicial no ordena cambios en la actual conducción de la institución. La sentencia confirmó lo resuelto en primera instancia y dejó firme la nulidad del acto administrativo que removió a Angulo en enero de 2024.

Además, los magistrados señalaron que el cese se ejecutó sin permitir al afectado ejercer su derecho a la defensa, lo que vulneró garantías básicas del debido proceso.

¿Por qué Angulo no vuelve al cargo?

Aunque el PJ declaró inválida la resolución que lo destituyó, los jueces explicaron que la reincorporación no procede porque el mandato legal de Angulo ya concluyó. Según el expediente, su designación como comandante general se inició el 20 de marzo de 2023 por un período de dos años, el cual venció el 20 de marzo de 2025.

En ese sentido, la Sala Constitucional sostuvo que restituir a una autoridad cuyo periodo terminó constituye un imposible jurídico. Asimismo, precisó que un proceso de amparo no resulta la vía adecuada para solicitar la reposición en un cargo de alta dirección, ya que ese reclamo corresponde a un proceso contencioso administrativo.

Pese a ello, el tribunal dejó a salvo el derecho de Angulo para iniciar acciones legales orientadas a obtener una reparación por los presuntos abusos cometidos durante su destitución. También exhortó al Poder Ejecutivo a evitar nuevos ceses arbitrarios en la jefatura policial.

¿Qué implica el fallo para la PNP?

La resolución judicial consolida la permanencia de Óscar Arriola al frente de la PNP, al despejar cualquier efecto inmediato que pudiera alterar el actual mando. Desde la perspectiva institucional, el fallo aporta estabilidad en la conducción policial y delimita el alcance de las decisiones judiciales sobre cargos ya vencidos.

Arriola, quien asumió el comando tras la salida de Angulo, mantiene así la autoridad operativa y administrativa de la institución. En días recientes, el general brindó declaraciones públicas sobre acciones policiales relevantes, en las que destacó la cooperación de detenidos en investigaciones por delitos graves como secuestro, extorsión y sicariato, en un contexto de lucha contra el crimen organizado.

Finalmente, el caso deja un precedente sobre los límites legales del Ejecutivo al cesar autoridades policiales y refuerza la necesidad de respetar los procedimientos y plazos establecidos por la ley. Mientras tanto, Angulo aún puede recurrir al Tribunal Constitucional para buscar una revisión final, aunque sin impacto directo en la actual jefatura de la PNP.