Guatemala decreta estado de sitio nacional

¿Por qué el Gobierno tomó esta medida?

El estado de sitio en Guatemala entró en vigor tras una ola de violencia de pandillas que dejó ocho agentes de la Policía Nacional Civil asesinados en distintos puntos de la capital. El presidente Bernardo Arévalo de León anunció la decisión en un mensaje nacional y estableció una vigencia inicial de 30 días en todo el país. La medida busca restablecer el orden público luego de ataques armados y motines en centros penitenciarios, hechos que las autoridades atribuyen a acciones coordinadas de grupos criminales.

Además, el mandatario señaló que los ataques ocurrieron como represalia a operativos recientes para recuperar el control de las cárceles. En ese contexto, el Gobierno sostuvo que la estrategia de seguridad avanza y que la reacción violenta refleja presión sobre las estructuras delictivas. Por ello, afirmó que el Ejecutivo no negociará con organizaciones criminales ni tolerará acciones que busquen sembrar terror en la población.

¿Qué implica el estado de sitio?

El estado de sitio permite a las autoridades ampliar sus facultades para enfrentar amenazas graves a la seguridad. Entre sus alcances se encuentra la detención de personas sin orden judicial, así como la prohibición de reuniones o manifestaciones públicas. No obstante, el presidente aseguró que la medida no alterará la vida cotidiana ni la movilidad general de la población.

Sin embargo, como ajuste inmediato, el Gobierno suspendió la jornada educativa programada para este lunes tanto en el sector público como en el privado. Las fuerzas de seguridad reforzaron su presencia en puntos estratégicos del país, mientras mantienen operativos para prevenir nuevos ataques. De manera paralela, las autoridades llamaron a la ciudadanía a mantenerse informada por canales oficiales y evitar la difusión de rumores.

¿Qué ocurrió en las cárceles?

¿Cómo se controlaron los motines?

Los hechos de violencia se vinculan también con motines en prisiones, particularmente en el centro de máxima seguridad conocido como Renovación I, ubicado en el sur del país. Durante el fin de semana, fuerzas de seguridad retomaron el control del penal tras una revuelta que incluyó exigencias de líderes criminales para obtener traslados y beneficios.

Las autoridades informaron que durante el operativo se neutralizó a Aldo Ochoa, identificado como líder de la pandilla Barrio 18 y uno de los principales instigadores del motín. Según el reporte oficial, el interno encabezaba demandas para modificar sus condiciones de reclusión. Con la intervención, el Gobierno aseguró haber restablecido el control total del centro penitenciario.

En los últimos meses, las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha mantuvieron una confrontación constante con el Estado, especialmente después del traslado de sus líderes a cárceles de máxima seguridad en 2025. Desde entonces, se registraron disturbios recurrentes en varios penales. Las autoridades consideran que el estado de sitio en Guatemala permitirá contener estas acciones y reducir la capacidad operativa de los grupos criminales.