El Reino Unido rechazó el procedimiento de arbitraje internacional impulsado por Argentina para intentar frenar el desarrollo petrolero del proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas y defendió el derecho de los habitantes del archipiélago a gestionar sus recursos naturales.
La postura fue expresada por Uma Kumaran, ministra británica para los Territorios de Ultramar, luego de que el gobierno de Javier Milei notificara a Londres sobre el inicio del mecanismo contemplado en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
Londres defiende la explotación de recursos
Kumaran sostuvo que las islas son británicas y reiteró la posición de Londres sobre el derecho de sus habitantes a decidir su futuro y desarrollar los recursos naturales del territorio.
El gobierno británico también señaló que las actividades relacionadas con hidrocarburos en la plataforma continental de las islas se encuentran sujetas a la legislación local y, según su postura oficial, se realizan de acuerdo con el derecho internacional y las disposiciones de la CONVEMAR.
La funcionaria cuestionó además la decisión argentina de recurrir a un mecanismo internacional y advirtió que las acciones emprendidas por Buenos Aires generan dudas sobre la relación entre ambos países y la confiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido.
Argentina busca frenar el proyecto Sea Lion
El gobierno de Javier Milei anunció el 28 de septiembre que instruyó a la Cancillería y a sus equipos jurídicos para iniciar el procedimiento de arbitraje previsto por la CONVEMAR.
El objetivo argentino es impedir la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, donde se desarrolla el proyecto Sea Lion, además de cuestionar nuevas autorizaciones para la explotación de recursos naturales en los espacios marítimos cuya soberanía es objeto de disputa.
Argentina también estableció un plazo de dos semanas para que el Reino Unido adopte medidas destinadas a impedir el inicio o la continuidad de las actividades hidrocarburíferas. En caso de que Londres no atienda el requerimiento, Buenos Aires anticipó que solicitará medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Una disputa que vuelve a tensar la relación bilateral
El desarrollo de Sea Lion se ha convertido en uno de los principales puntos de tensión entre Argentina y Reino Unido alrededor de las Malvinas. Mientras Buenos Aires sostiene que la explotación unilateral de hidrocarburos afecta sus derechos soberanos, Londres defiende la administración de los recursos por parte de las autoridades de las islas.
La disputa jurídica ocurre mientras avanza el proyecto petrolero y Argentina busca utilizar mecanismos internacionales para cuestionar su desarrollo. El procedimiento bajo la CONVEMAR podría prolongarse mientras ambas partes exponen sus posiciones y se define el mecanismo arbitral correspondiente.
La respuesta británica mantiene, por ahora, la negativa a detener las actividades relacionadas con los recursos hidrocarburíferos y confirma que Londres continuará respaldando la posición de las autoridades de las islas.

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