EE.UU. confirma un arma en órbita: esto se sabe sobre su capacidad espacial

 

Estados Unidos confirmó por primera vez que mantiene un arma desplegada en órbita terrestre, aunque las autoridades no han revelado cuándo fue puesta en el espacio ni cuáles son sus características.

El secretario de la Fuerza Aérea estadounidense, Troy Meink, afirmó que esta capacidad forma parte de las medidas para proteger a las fuerzas de su país ante posibles acciones hostiles y responder a las amenazas que evolucionan en el ámbito espacial.

La declaración fue realizada durante una conferencia sobre aire, espacio y ciberseguridad. Sin embargo, el funcionario evitó ofrecer información sobre el funcionamiento del sistema.

¿Qué tipo de arma podría ser?

La falta de información oficial ha abierto distintas posibilidades entre especialistas. Una de ellas es que se trate de una plataforma destinada a la guerra electrónica o interferencia de comunicaciones.

Bleddyn Bowen, especialista en usos militares del espacio del Royal United Services Institute, explicó a la BBC que un sistema capaz de bloquear o interrumpir las comunicaciones de un satélite podría afectar seriamente su utilidad.

Otra posibilidad sería un dispositivo capaz de destruir físicamente otros satélites mediante un impacto. Sin embargo, este escenario implicaría el riesgo de generar grandes cantidades de basura espacial.

También se ha planteado que podría tratarse de un satélite diseñado para aproximarse a otros objetos, inspeccionarlos o incluso modificar su órbita.

Estas posibilidades son hipótesis de expertos, ya que el Gobierno estadounidense no ha confirmado públicamente qué tecnología utiliza el sistema.

La Fuerza Espacial amplía sus capacidades

La fuerza espacial de Estados Unidos fue creada en 2019 como la primera nueva rama de las Fuerzas Armadas estadounidenses en más de siete décadas.

Su función incluye la protección de los activos estadounidenses en el espacio, entre ellos cientos de satélites utilizados para comunicaciones, navegación y vigilancia.

En los últimos años, Washington ha advertido sobre el desarrollo de capacidades antisatélite por parte de Rusia y China. Estos sistemas podrían utilizarse para interferir, inutilizar o destruir satélites considerados estratégicos durante un conflicto.

China advierte sobre una posible carrera armamentística

La confirmación estadounidense provocó una respuesta de China. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino pidió a Washington detener la expansión de sus capacidades militares en el espacio y evitar una carrera armamentística en este ámbito.

La disputa ocurre en un contexto de creciente competencia tecnológica y militar entre las principales potencias.

Rusia y China han desarrollado además operaciones de encuentro y proximidad, conocidas como RPO, mediante las cuales sus satélites se acercan a otros objetos en órbita. Estas maniobras pueden tener usos de vigilancia, inspección o, potencialmente, interferencia.

El tratado espacial de 1967

El despliegue también vuelve a poner atención sobre las normas internacionales que regulan las actividades militares fuera de la Tierra.

El Tratado del Espacio Exterior de 1967 prohíbe colocar armas de destrucción masiva en órbita o instalar este tipo de armamento en cuerpos celestes. Sin embargo, el acuerdo no establece una prohibición general sobre todas las armas convencionales o capacidades antisatélite.

Por ello, Estados Unidos, Rusia y China han desarrollado durante décadas diferentes sistemas capaces de afectar satélites sin recurrir necesariamente a armas de destrucción masiva.

¿Por qué son importantes los satélites?

Los satélites cumplen funciones esenciales para las fuerzas militares modernas. Permiten mantener comunicaciones, obtener información de inteligencia, realizar vigilancia, facilitar la navegación y apoyar operaciones de defensa.

Por esta razón, las principales potencias consideran el espacio un dominio estratégico.

Estados Unidos ha señalado que Rusia y China desarrollan capacidades destinadas a afectar sus sistemas espaciales. Al mismo tiempo, Moscú y Beijing han denunciado los planes estadounidenses de ampliar sus capacidades militares fuera de la Tierra.

Hasta ahora, Washington no ha dado detalles suficientes para determinar qué clase de arma fue desplegada ni cuáles son exactamente sus capacidades. La información disponible apunta a que forma parte de la creciente militarización del espacio y de la competencia entre las grandes potencias por proteger y, eventualmente, disputar los sistemas orbitales.