Argentina firma acuerdo comercial con EE. UU.

¿Dónde y quién anunció la firma?

Washington, Estados Unidos. El Gobierno argentino confirmó la firma de un acuerdo comercial con Estados Unidos tras una negociación reservada con la Casa Blanca. El anuncio lo realizó Pablo Quirno, canciller de Argentina, luego del acto oficial celebrado en la capital estadounidense, donde participaron funcionarios de ambos países.

Quirno informó el cierre del entendimiento a través de sus redes sociales y destacó el trabajo conjunto con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). En la delegación argentina estuvieron presentes el embajador Alec Oxenford, el secretario Luis Kreckler, el subsecretario Agustín Tejeda y el jefe de misión adjunto Juan Cortelletti. Todos formaron parte de la comitiva oficial que asistió a la firma.

El anuncio se dio en un contexto de acercamiento político y económico entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump, quienes han expresado coincidencias en materia de política internacional y comercio.

¿Qué establece el acuerdo preliminar?

La administración estadounidense difundió un comunicado oficial en el que detalló que el entendimiento busca profundizar la cooperación bilateral en comercio e inversión. Según el texto, el acuerdo otorgará a los exportadores estadounidenses un mayor acceso al mercado argentino, al tiempo que resguarda intereses de seguridad económica de Estados Unidos.

El documento, definido en términos diplomáticos como un framework o marco de acuerdo, incluye compromisos para facilitar el ingreso de medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos y bienes agrícolas provenientes de Estados Unidos. A cambio, Argentina avanzará en la modernización de su régimen comercial y en condiciones de reciprocidad.

No obstante, las partes aclararon que aún resta la redacción del texto definitivo, que establecerá los detalles operativos y arancelarios del acuerdo.

¿Qué impacto político y económico se espera?

El acuerdo se inscribe en una estrategia de alineamiento geopolítico entre Buenos Aires y Washington. Según lo trascendido, la base arancelaria general rondaría el 10 por ciento, con excepciones sectoriales orientadas a fortalecer el aparato productivo argentino. En contraste, productos considerados estratégicos por Estados Unidos, como aluminio y acero, mantendrían aranceles elevados.

El marco también incorpora un capítulo sobre derechos laborales, donde Argentina reafirma su compromiso con estándares internacionales y se obliga a prohibir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, además de reforzar la aplicación de su legislación laboral.

Las negociaciones se aceleraron tras la decisión de Trump de aumentar aranceles en 2025, momento en el que Argentina buscó apoyo político para reducir tensiones comerciales. Un informe previo de la USTR había señalado asimetrías regulatorias y barreras comerciales en el mercado argentino, lo que dio origen a las conversaciones técnicas que derivaron en la firma actual.

Aunque el proceso demandó más tiempo del previsto, el Gobierno argentino considera que el acuerdo consolida una nueva etapa en la relación bilateral, con expectativas de mayor flujo comercial y cooperación económica entre ambos países.