Cuba plantea diálogo con Estados Unidos

¿Qué mensaje envió Díaz-Canel a Washington?

La Habana, Cuba. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que su gobierno mantiene disposición para un diálogo con Estados Unidos, en medio de un escenario de tensión diplomática y presión económica. El mandatario subrayó que cualquier acercamiento deberá darse sin presiones, sin condiciones previas y bajo un marco de respeto a la soberanía y la autodeterminación del país.

La declaración ocurrió durante una alocución televisada, la primera dirigida directamente a la población tras los recientes acontecimientos políticos en la región. Díaz-Canel sostuvo que esta postura no representa un cambio, sino una continuidad histórica defendida previamente por Fidel Castro y Raúl Castro. En ese sentido, insistió en que existen áreas donde ambos países podrían cooperar de manera constructiva.

El presidente cubano también cuestionó el impacto del bloqueo económico, al señalar que limita oportunidades para ambos pueblos. Según expuso, una relación basada en el respeto mutuo permitiría avanzar hacia una convivencia más estable entre países vecinos.

¿Existe ya una negociación en marcha?

Las declaraciones contrastan con versiones difundidas desde Washington. El presidente estadounidense Donald Trump señaló recientemente que su gobierno sostiene negociaciones de alto nivel con La Habana. Sin embargo, las autoridades cubanas rechazaron esa afirmación.

El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, aclaró que no existe un diálogo formal iniciado, aunque reconoció que Estados Unidos conoce la posición cubana y no la ha descartado. Díaz-Canel evitó confirmar contactos directos, pero reafirmó la disposición política para establecerlos si se cumplen las condiciones planteadas.

Mientras tanto, sectores de la sociedad civil cubana han expresado que cualquier acercamiento bilateral debe incluir la liberación de presos políticos. Organizaciones y juristas han planteado la necesidad de una amnistía general, que permitiría atender un conflicto estructural presente desde hace décadas.

¿Cómo influye la crisis interna en este contexto?

El pronunciamiento presidencial ocurre en un momento de grave crisis económica para Cuba. La isla enfrenta una reducción significativa en el suministro de petróleo, restricciones comerciales y un deterioro en los servicios básicos. Las colas por combustible, el aumento del precio de la gasolina en el mercado informal y los apagones prolongados reflejan la magnitud del problema.

Díaz-Canel atribuyó parte de esta situación a la estrategia estadounidense de asfixia económica, orientada —según afirmó— a provocar el colapso del sistema. Frente a ello, reiteró el concepto de “resistencia creativa” como respuesta gubernamental, aunque reconoció que el país atraviesa tiempos difíciles.

Además, el mandatario rechazó que Cuba represente una amenaza para la seguridad estadounidense o que funcione como refugio de grupos terroristas, como sostiene la administración republicana. También negó la presencia de bases militares extranjeras en la isla.

En este escenario, el futuro inmediato permanece incierto. Funcionarios cubanos adelantaron un proceso de reorganización interna que implicará sacrificios para la población, mientras el gobierno evalúa distintos escenarios ante el endurecimiento de las medidas externas.