Niegan ensayos militares mientras crece la presión política entre Washington y La Habana
El Comando Sur de EE.UU. niega estar en preparativos para la toma de Cuba, afirmó este jueves el jefe de ese organismo militar, Francis Donovan, durante una comparecencia ante el Congreso en Washington. El funcionario respondió de forma directa a cuestionamientos legislativos y rechazó cualquier versión sobre ejercicios militares orientados a intervenir en la isla.
Durante la audiencia, una senadora planteó la posibilidad de que el Ejército estadounidense realizara ensayos con fines de control territorial en Cuba. Sin embargo, Donovan aclaró que no existen maniobras con ese objetivo y subrayó que las Fuerzas Armadas no han recibido instrucciones en ese sentido. Además, añadió que tampoco tiene información sobre algún plan impulsado por la administración de Donald Trump para respaldar a grupos opositores cubanos en el exilio.
En ese contexto, el jefe militar explicó que cualquier despliegue de tropas respondería exclusivamente a escenarios de seguridad. Es decir, el gobierno estadounidense actuaría solo en caso de amenazas directas contra su personal diplomático o instalaciones estratégicas. Entre estas, mencionó la protección de la Embajada en La Habana y la base naval ubicada en Guantánamo, con el objetivo de resguardar a ciudadanos estadounidenses.
Por otro lado, estas declaraciones surgen en un momento de tensión política entre ambos países. En días recientes, el propio Donald Trump emitió comentarios sobre la posibilidad de asumir control sobre la isla, lo que generó reacciones inmediatas del gobierno cubano. Las autoridades de La Habana rechazaron dichas afirmaciones y defendieron su soberanía nacional frente a cualquier insinuación externa.
Asimismo, la relación bilateral enfrenta un nuevo punto de presión debido a decisiones económicas. El bloqueo energético impulsado por Washington ha complicado el panorama interno en Cuba, donde la crisis económica se ha intensificado. En consecuencia, ambos gobiernos mantienen conversaciones discretas con el objetivo de atender la situación, aunque sin anuncios oficiales sobre avances concretos.
En este escenario, analistas consideran que las declaraciones de Donovan buscan reducir la incertidumbre y evitar interpretaciones que escalen el conflicto. Aun así, el cruce de posturas políticas mantiene un ambiente de cautela en la región, mientras continúan las negociaciones en distintos niveles.
Finalmente, la postura del Comando Sur refuerza la narrativa institucional de Estados Unidos en materia de defensa, centrada en la protección de sus intereses estratégicos sin confirmar acciones ofensivas contra Cuba. Sin embargo, el contexto político y económico sigue marcando la agenda entre ambos países.

