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Un aliado estratégico de Trump suspende perforaciones en EE. UU. y traslada su capital al yacimiento argentino de Vaca Muerta

Inversión de Continental Resources

Harold Hamm, pionero del fracking, apuesta por la cuenca neuquina ante el aumento de costos en Dakota del Norte y la caída de los márgenes de ganancia en el mercado estadounidense

En un movimiento que redefine el mapa energético del continente, Harold Hamm, fundador de Continental Resources y figura clave en la industria del petróleo no convencional en Estados Unidos, ha decidido frenar sus operaciones en la formación Bakken para desembarcar en Argentina. La decisión responde a una combinación de factores críticos: el estancamiento de los precios internacionales, la inflación en los costos operativos de EE. UU. y la irrupción de nuevas ofertas de crudo convencional, como el venezolano. Esta inversión de Continental Resources en Vaca Muerta marca un hito, ya que es la primera vez en tres décadas que Hamm retira sus plataformas de Dakota del Norte para buscar rentabilidad en latitudes australes.

El fin de la rentabilidad en las cuencas norteamericanas

En primer lugar, el «rey del fracking» justificó su salida de las cuencas estadounidenses debido a la evaporación de los márgenes de ganancia. Actualmente, un pozo en la formación Bakken requiere un precio mínimo de US$ 58 por barrilpara cubrir gastos, un costo que ha subido un 4% en el último año. Con el precio del crudo Brent oscilando cerca de los US$ 68, el incentivo para nuevas perforaciones en suelo norteamericano se ha reducido drásticamente.

Por otra parte, la oferta global se ha visto presionada por el regreso de Venezuela al mercado estadounidense, lo que resiente las cotizaciones a la baja. Según expertos, el petróleo no convencional extraído mediante fractura hidráulica es mucho más sensible a las fluctuaciones de precios que el crudo convencional, lo que obliga a los grandes productores privados a buscar yacimientos con costos operativos más competitivos o mayor potencial de escala.

Vaca Muerta: La nueva frontera del petróleo no convencional

Asimismo, la llegada de Hamm a la Argentina fue celebrada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien confirmó la adquisición del área Los Toldos II Oeste. Vaca Muerta es considerada el segundo recurso mundial de gas no convencional y el cuarto de petróleo, con una productividad que los analistas ya comparan con las mejores cuencas de Texas o Dakota. Consecuentemente, la inversión de Continental Resources en Vaca Muerta se suma a un ciclo expansivo donde Argentina alcanzó en 2025 una producción de 860,000 barriles diarios, logrando exportaciones récord de energía por más de US$ 11,000 millones.

A diferencia de las cuencas estadounidenses, los analistas sostienen que Vaca Muerta puede mantener un desarrollo intensivo incluso con un barril a US$ 50, siempre que la industria gane competitividad en logística y costos financieros. Esta ventaja comparativa es la que habría inclinado la balanza para que Hamm, tras reunirse personalmente con el presidente Javier Milei en septiembre, decidiera asociarse con petroleras locales como Pluspetrol y Pan American Energy (PAE).

El respaldo político y el cambio de jugadores

Finalmente, el desembarco de este aliado de Donald Trump coincide con un recambio de actores en el sector energético argentino. Mientras petroleras tradicionales como ExxonMobil o Petronas han iniciado procesos de salida o reducción de activos, nuevas firmas de Estados Unidos, Italia y los Emiratos Árabes Unidos están ingresando para profundizar la explotación. El respaldo político es evidente: Milei, admirador del modelo de desregulación de Trump, busca convertir a la energía en el gran motor de divisas de la Argentina, superando incluso al sector agroindustrial.

La apuesta de Harold Hamm en el sur del continente no es solo un movimiento financiero, sino una validación técnica del potencial de la cuenca neuquina frente al agotamiento de los márgenes en el hemisferio norte. Mientras la producción en Estados Unidos amenaza con estancarse por primera vez desde la pandemia, Argentina se posiciona como el nuevo polo de atracción para los capitales que buscan «sobrevivir» a un mercado petrolero global cada vez más volátil y competitivo.

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