El General Valerio Ardón encabeza la delegación hondureña en Washington para coordinar estrategias contra el cibercrimen y el narcotráfico
La estructura de seguridad en Centroamérica atraviesa un proceso de reconfiguración estratégica tras la reciente llegada de Nasry «Tito» Asfura a la presidencia de Honduras. En este contexto, el jefe del Estado Mayor Conjunto, General Héctor Benjamín Valerio Ardón, viajó a Washington D.C. para participar en una reunión de alto nivel en el Pentágono. Este encuentro, que reúne a diversos mandos militares de América Latina, tiene como objetivo principal fortalecer la alianza militar regional frente a las nuevas modalidades del crimen organizado transnacional, las cuales integran cada vez más el uso de tecnologías avanzadas y ciberataques.
Modernización tecnológica y combate al crimen organizado
En primer lugar, el General Valerio Ardón destacó la urgencia de profesionalizar a las fuerzas armadas hondureñas ante la evolución de los grupos delictivos. De acuerdo con el jefe militar, las organizaciones criminales han mutado hacia el uso de inteligencia técnica, lo que obliga al Estado a buscar capacitación y equipos de vanguardia. Por consiguiente, las mesas de trabajo en el Pentágono priorizaron temas críticos como el lavado de activos, el tráfico de armas y, especialmente, la ciberseguridad, dimensión que las autoridades consideran ahora como el nuevo frente de la defensa continental.
De igual manera, la agenda bilateral contempla el acceso de Honduras a tecnología militar de punta y el intercambio de inteligencia en tiempo real con agencias estadounidenses. Bajo la dirección del Secretario de Defensa, Enrique Rodríguez Burchard, el nuevo gobierno hondureño busca profundizar la cooperación internacional para estabilizar las rutas migratorias y combatir los delitos ambientales. Asimismo, Valerio Ardón subrayó que la lealtad institucional de las Fuerzas Armadas permanece intacta frente a los cambios políticos, garantizando el respeto a la Constitución durante este nuevo periodo presidencial (2026-2030).
Cooperación estratégica y desafíos regionales
Por otro lado, los analistas internacionales coinciden en que la estabilidad de Centroamérica depende de la capacidad de los países para formar un frente común. La alianza militar regional con Estados Unidos no se limita a la asistencia operativa tradicional, sino que se extiende a la creación de mecanismos de respuesta rápida ante desastres y crisis humanitarias. Efectivamente, la coordinación de políticas de defensa entre los países latinoamericanos permite abordar fenómenos que desbordan las fronteras nacionales, como el narcotráfico y la migración irregular, con una mayor eficacia logística.
Finalmente, el encuentro en Washington refuerza el papel de Honduras como un socio estratégico para la seguridad del hemisferio. El compromiso del gobierno de Asfura con la modernización de la fuerza y el respeto a los derechos humanos constituye la base de este relanzamiento de relaciones con el Pentágono. En conclusión, la cooperación en defensa se consolida como el pilar central para enfrentar las amenazas emergentes del 2026, asegurando que el país cuente con la infraestructura necesaria para proteger su soberanía en el ámbito físico y digital.

