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EEUU refuerza su interés en minerales argentinos

¿Por qué Argentina entra en el radar estratégico?

Estados Unidos avanza en una estrategia global para asegurar el suministro de tierras raras de Argentina, un conjunto de minerales considerados clave para la transición energética, la industria tecnológica y los sistemas de defensa. El Gobierno argentino confirmó su ingreso a una coalición internacional impulsada por Washington, en un movimiento que reconfigura el mapa geopolítico de los recursos naturales en América Latina.

La adhesión se formalizó mediante el Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos, una iniciativa liderada por la Casa Blanca que reúne a once países con potencial minero estratégico. Según la Cancillería argentina, el acuerdo busca fomentar inversiones y consolidar al sector minero como uno de los pilares del crecimiento económico, junto con la energía y la agroindustria.

Una alianza en medio de la disputa global

El interés estadounidense no surge de manera aislada. En los últimos años, la competencia con China por el control de los minerales críticos se intensificó. Pekín domina más del 80% de la capacidad mundial de procesamiento de tierras raras, lo que genera preocupación en Washington por la dependencia de cadenas de suministro externas.

Funcionarios estadounidenses señalaron que Argentina puede desempeñar un rol relevante dentro de este esquema. El secretario de Estado, Marco Rubio, destacó que el país sudamericano resulta “clave para el mundo”, al considerar su potencial minero y su ubicación estratégica. Además, informes del Servicio Geológico de EEUU indican que Argentina concentra cerca del 13% de las reservas globales de litio, recurso central para baterías y tecnologías limpias.

Sin embargo, el acuerdo firmado no resulta jurídicamente vinculante. Aunque fija prioridades políticas y abre canales de cooperación, no establece compromisos concretos sobre industrialización local ni transferencia tecnológica, un punto que genera debate entre especialistas.

Recursos estratégicos y límites del acuerdo

Más allá del litio, las tierras raras —un grupo de 17 elementos químicos— ocupan un lugar central en la estrategia estadounidense. Estos minerales resultan indispensables para la fabricación de paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos y equipamiento militar avanzado.

Analistas sostienen que Washington busca diversificar proveedores y reducir su exposición a China, aun si eso implica mayores costos. Desde esta perspectiva, América del Sur aparece como una región prioritaria, aunque con una inserción fragmentada. Expertos advierten que los países latinoamericanos aún no lograron una posición negociadora conjunta que les permita capturar mayor valor agregado.

Al mismo tiempo, surgen interrogantes sobre el impacto de estos acuerdos en la soberanía sobre los recursos. El instrumento no define mecanismos claros para garantizar que la explotación minera se traduzca en desarrollo industrial local, lo que podría limitar los beneficios de largo plazo para los países firmantes.

Geopolítica, inversiones y desafíos futuros

El ingreso de Argentina a la coalición refleja un alineamiento con la política exterior estadounidense en un contexto de creciente competencia global. Para el Gobierno argentino, la decisión se enmarca en una agenda de apertura económica y atracción de capitales, bajo la premisa de reglas claras y previsibles para la inversión extranjera.

No obstante, especialistas coinciden en que el verdadero desafío radica en cómo transformar el potencial minero en desarrollo sostenible. La explotación de minerales críticos plantea debates ambientales, sociales y productivos que requieren marcos regulatorios sólidos y planificación de largo plazo.

En este escenario, la disputa por los recursos estratégicos no solo redefine relaciones entre potencias, sino también el rol que países como Argentina pueden ocupar en la economía global. El resultado dependerá de la capacidad para equilibrar intereses externos, desarrollo interno y control soberano de los recursos naturales.

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