¿Qué marca el inicio de la legislatura 2026–2030?
El Congreso Nacional de Honduras inicia la legislatura 2026–2030 con la elección del Procurador General y el Subprocurador General de la República, dos cargos clave para la defensa legal del Estado. La primera sesión plenaria, convocada para el lunes 2 de febrero, abre formalmente el nuevo periodo y coloca bajo escrutinio la capacidad de las bancadas para construir acuerdos desde el primer día.
Ambas designaciones requieren una mayoría calificada de 86 votos, por lo que ningún partido puede avanzar en solitario. En consecuencia, las fuerzas políticas deben negociar posiciones y definir si prevalecerá la cooperación o la confrontación en el Parlamento. El resultado de esta votación ofrecerá una señal temprana sobre la gobernabilidad legislativa en los próximos cuatro años.
Además, el proceso ocurre tras semanas de discusiones por la dirección legislativa, lo que añade presión a una jornada que marca el tono del nuevo ciclo político.
¿Cómo influyen las negociaciones entre partidos?
La composición fragmentada del Congreso obliga al diálogo. El Partido Nacional cuenta con 49 diputados, el Partido Liberal suma 41, Libre aporta 35, y el resto se distribuye entre fuerzas menores. Esta aritmética parlamentaria convierte la negociación en una condición indispensable para alcanzar la votación requerida.
En este contexto, los partidos Liberal y Nacional mantienen conversaciones formales, con la mediación del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), para asegurar estabilidad en la conducción del Legislativo. Aunque persisten diferencias sobre la integración de los órganos internos, ambas bancadas reconocen la necesidad de acuerdos mínimos para avanzar.
El proceso también anticipa futuros desafíos. Tras esta elección, el Congreso deberá designar magistrados de la Corte Suprema de Justicia y autoridades de órganos electorales y entes autónomos, decisiones que igualmente demandan consensos amplios. Por ello, la votación inicial funciona como un termómetro político para medir la disposición al entendimiento.
¿Quiénes concentran la atención en la elección?
Entre las candidaturas más observadas figuran Dagoberto Aspra, propuesto por el Partido Nacional para la Procuraduría General, y José Francisco Quiroz, impulsado por el Partido Liberal para la Subprocuraduría. Ambas postulaciones combinan respaldo político con perfiles técnicos, un equilibrio que las bancadas buscan resaltar.
Quiroz presenta una trayectoria amplia en la administración de justicia, con experiencia como juez, defensor público, inspector judicial y magistrado, además de estudios de posgrado y formación internacional. En paralelo, Aspra emerge como una apuesta del nacionalismo para liderar la representación jurídica del Estado.
La Procuraduría General de la República desempeña un rol estratégico al representar legalmente al Estado, proteger el patrimonio jurídico y orientar la acción legal gubernamental. Por ello, la elección adquiere relevancia institucional y política.
Finalmente, el desenlace de esta sesión definirá el estándar de negociación del Congreso y sentará las bases del equilibrio parlamentario para el periodo 2026–2030, en un momento decisivo para la estabilidad política del país.

