¿Qué resultados resalta el presidente salvadoreño?
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió este lunes los resultados de su política contra las pandillas, asegurando que el país vivió una “dictadura del crimen” antes de la implementación de medidas extraordinarias desde 2022. Durante el primer desayuno nacional por la oración, que reunió a los tres órganos del Estado, Bukele explicó que su gobierno logró revertir el control criminal en el territorio y mejorar la seguridad pública.
El mandatario recordó que El Salvador enfrentó décadas de violencia asociada a la guerra civil de los años 80 y a la expansión de las pandillas, las cuales, según él, “secuestraron la vida pública y la economía” imponiendo toques de queda, gravámenes y restricciones al libre tránsito.
¿Qué medidas implementó el gobierno?
Ante un repunte violento de pandillas, que según datos provocó la muerte de un salvadoreño cada 30 minutos durante un fin de semana crítico, el gobierno declaró estado de excepción, suspendió licencias del personal de la Policía Nacional Civil y desplegó operativos conjuntos con la Fuerza Armada.
Bukele aseguró que las medidas permitieron reducir la influencia de las pandillas sin registrar bajas civiles, contrastando con las predicciones iniciales que anticipaban miles de víctimas. Además, señaló que el número de pandilleros activos antes de la ofensiva estatal se estimaba en 70 mil, incluyendo colaboradores.
¿Impacto regional y rol de la espiritualidad?
El presidente destacó que su modelo de combate a las pandillas ha sido compartido con otros países, ofreciendo asesoría, equipos e información sobre prisiones. Sin embargo, Bukele señaló que la espiritualidad y la oración representan un pilar fundamental de la estrategia salvadoreña, afirmando que ningún otro país ha logrado replicar su modelo sin incorporar este elemento.
El mandatario también recordó la extrema violencia cometida por las pandillas, incluyendo mutilaciones y otros crímenes, que ilustran la magnitud del desafío que enfrentó su administración.
En resumen, Bukele defendió la eficacia de su política de seguridad, atribuyendo la disminución del control pandillero a la combinación de medidas extraordinarias, despliegue militar y policial, y un enfoque espiritual que, según él, distingue el modelo salvadoreño de otros intentos internacionales.

