EU advierte sobre elecciones en Honduras
¿Qué comunicó Estados Unidos?
El Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de su Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, advirtió que habrá “severas consecuencias” ante cualquier intento de revertir la elección presidencial de Honduras, en la que resultó ganador Nasry “Tito” Asfura, del conservador Partido Nacional.
El gobierno estadounidense destacó que 3,8 millones de hondureños participaron en los comicios y que el Consejo Nacional Electoral (CNE) certificó los resultados, por lo que cualquier intento de revertir legalmente la elección tendría consecuencias diplomáticas y políticas, según un mensaje publicado en X.
¿Qué acciones generaron la advertencia?
La advertencia se produce tras la iniciativa aprobada el viernes 9 de enero por el Parlamento de Honduras, en una sesión extraordinaria sin la participación de más de 70 diputados de la oposición de los 128 que integran el Congreso. La medida buscaba realizar un nuevo escrutinio de los votos de las elecciones generales del 30 de noviembre.
En paralelo, la diputada opositora Gladis Aurora López, del Partido Nacional, resultó herida por la explosión de un artefacto lanzado cerca de la sede legislativa, hecho que generó preocupación por la violencia política y la seguridad del proceso democrático.
El Departamento de Estado subrayó que la violencia política no tiene cabida en un proceso democrático, y que los hondureños merecen una transición pacífica del poder.
¿Cómo reaccionó la presidenta Xiomara Castro?
La presidenta izquierdista Xiomara Castro respondió retirando la suspensión del Tratado de Extradición con Estados Unidos, vigente desde el 28 de agosto de 2024. Castro criticó la decisión de Washington de indultar al expresidente Juan Orlando Hernández, del mismo partido de Asfura, quien fue condenado por tráfico de drogas en Estados Unidos.
Por su parte, Tito Asfura viajará este domingo a Estados Unidos, donde sostendrá reuniones con ejecutivos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y posiblemente con funcionarios de Washington, con el objetivo de avanzar en proyectos y metas conjuntas entre ambos países.
El Departamento de Estado concluyó su pronunciamiento señalando que busca trabajar con el presidente electo para consolidar objetivos compartidos, aunque evitó detallar posibles encuentros específicos.

