Decenas de migrantes que intentan salir de Chile quedaron varados en la frontera con Perú, según reportes de autoridades locales. La situación se da en un contexto de temor por la posible victoria del candidato presidencial ultraderechista José Antonio Kast, quien ha prometido expulsar a los inmigrantes indocumentados del país.
Un video publicado por el gobernador de Arica, ciudad ubicada a 2.200 km al norte de Santiago, muestra a decenas de personas intentando cruzar el paso Chacalluta-Santa Rosa. Uno de los migrantes venezolanos afirmó: “No nos quieren dejar entrar a Perú (…) hay miedo porque nos vayan a sacar a la fuerza”. El canal Radio Tacna difundió imágenes de migrantes con niños en brazos, varados en la carretera cercana al paso fronterizo.
¿Qué dice el gobierno chileno?
El ministro de Seguridad chileno, Luis Cordero, informó que “se ha producido una concentración de personas migrantes que desean abandonar el país y han tenido dificultades en su ingreso a Perú”, sin precisar el número exacto de afectados. La incertidumbre surge a pocas semanas del balotaje presidencial del 14 de diciembre, en el que Kast se enfrentará a la candidata izquierdista Jeannette Jara.
Kast prometió que los 330.000 inmigrantes indocumentados, principalmente venezolanos, deberán abandonar Chile. En un video reciente, el ultraconservador advirtió que quienes no salgan voluntariamente serán expulsados una vez que asuma la presidencia.
¿Cómo responde Perú?
Del lado peruano, el presidente interino José Jerí convocó una reunión extraordinaria de ministros para declarar estado de emergencia y reforzar la vigilancia fronteriza con apoyo de las Fuerzas Armadas. Perú ya aplicó medidas similares en abril de 2023, cuando militarizó temporalmente sus fronteras para controlar la entrada de migrantes provenientes de Chile, exigiendo documentación en regla.
La situación evidencia un incremento de la tensión migratoria entre ambos países y pone de relieve la vulnerabilidad de familias que buscan cruzar la frontera ante la incertidumbre política. Las autoridades chilenas y peruanas deberán coordinar acciones para garantizar seguridad y asistencia humanitaria a los migrantes afectados.

